4637861224.8dd5717.6ca74e71b31b42d88d140107a017c494

Marketing biométrico

La medición del cuerpo humano

Puede que la palabra “biometría” nos suene poco familiar, pero nada más lejos de la realidad. ¿Quién no ha desbloqueado el móvil mediante el reconocimiento de su huella dactilar? O incluso… ¿quién no lo ha desbloqueado mediante la identificación de su rostro? Unos gestos tan cotidianos como estos forman parte de la tecnología biométrica.

Entendemos por biometría la ciencia del análisis de las características fisiológicas y/o del comportamiento de cada individuo con la finalidad de autenticar su identidad. En otras palabras, es una técnica de reconocimiento de las personas a través de sus rasgos identificativos como individuos, como sería el escaneo del iris del ojo. También se pueden incluir en la biometría el análisis de la letra de la firma, la voz, la manera en cómo se usan los objetos, etc., aunque estos rasgos no son tan invariables como los innatos de cada individuo. Esta técnica se utiliza sobretodo en sectores como la defensa y la seguridad. Por ejemplo, muchos países la utilizan para el control de los flujos migratorios, desde y hacia sus territorios.

¿Pero… y el marketing biométrico?

Con los años, han ido surgiendo  nuevas formas de acercarse y personalizar las ofertas a los consumidores finales. Dotar a las aplicaciones y objetos de esta tecnología permite analizar con mucha más precisión las preferencias emocionales de los usuarios para así desarrollar patrones de consumo mucho más personalizados. ¿Y cómo se puede conseguir? Por ejemplo, seguir el movimiento de los ojos del usuario en el propio móvil o en el supermercado, o incluso poder obtener información sobre las alteraciones cardíacas cuando se está viendo un anuncio revelaría información sobre los puntos de interés de cada uno. Los relojes inteligentes pueden tener esta función, pues estos recogen y almacenan datos sobre tu salud, permitiendo así  ofrecer productos  o servicios médicos especializados según su situación.

Tener información sobre el estado emocional de las personas abre las puertas a saber en qué momento el cliente está más predispuesto al consumo o determinar cuándo es un buen momento para ofrecer y hacer publicidad sobre ciertos productos.

Este tipo de marketing parece bastante invasivo, por ello es imprescindible un control de la privacidad que aborden estas actividades, ya que no todo el mundo estará dispuesto a que le analicen y lean cada gesto que para saber lo que necesita en cada momento.

Y el sector turístico… ¿está preparado para medir las emociones de sus clientes para personalizar su experiencia,  partiendo del análisis de los datos que tecnologías como la biometría nos pueden proporcionar?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Instagram