Una de las experiencias más sorprendentes de viajar es conocer otras culturas con costumbres absolutamente diferentes de las nuestras. Descubrirlas, compartirlas y vivirlas es siempre parte de esa maravillosa aventura que es recorrer el mundo.
“No me toques la cabeza”, Tailandia
Ni media broma. En Tailandia se considera la cabeza como la parte más sagrada del cuerpo, el hogar del espíritu de cada persona Tocar el pelo, pasar la mano cariñosamente por la cabeza de un niño, son gestos que debemos evitar al viajar a este país ya que su religión, el budismo, lo considera una falta de respeto.
“¡Qué rico, pero no puedo más!”, China
No acabar el plato que nos han puesto es un gesto de buena educación en China. Es nuestra manera de demostrar al anfitrión o anfitriona que han sido muy generosos. Terminarlo todo es un gesto descortés que indica que nos sirvieron poco. Y por cierto, sorber la sopa demuestra -en ambiente informal- que estás disfrutado de la comida.
“Y de propina, 0 yenes”, Japón
Ningún profesional japonés espera propina de sus clientes. La excelencia del servicio va implícita en la filosofía del omotenashi [hospitalidad], que valora el servicio excepcional como parte del trabajo. Es suficiente con un «arigatou gozaimasu» (muchas gracias). La excepción serían los guías, a los que se podría dar propina, de forma muy discreta, en un sobre.
“La mano derecha, ni tocarla”, India
En muchos países del sur de Asia se considera impura la mano izquierda porque es la que se utiliza para la higiene personal. Así, la mano derecha es la que deberemos utilizar no sólo para comer sino también para saludar, entregar un regalo o pasar un objeto a otra persona. Los zurdos también aprenden a comer con la mano derecha. ¡Qué remedio!
“¿Papel higiénico? No, por favor”, Sudeste Asiático
Y continuando con el tema de la higiene personal, en muchos países del sudeste asiático no se utiliza papel higiénico. El agua es utilizada para la limpieza después de ir al baño. Los servicios suelen estar equipados con mangueras o con un recipiente con agua, conocido como «gayung», un cazo o cucharón con mango largo, utilizado para sacar y verter agua.
“Llegas tarde, ¡menos mal!”, Venezuela
En algunos países y en algunos ambientes, la puntualidad británica está sobrevalorada. Es el caso de Venezuela. Si te invitan a una reunión informal, llegar entre 10 y 15 minutos tarde es lo normal. La puntualidad en ambientes distendidos es vista como símbolo de impaciencia o ansiedad. Esta regla no se aplica -nunca- en ambientes profesionales.
“¡Bendígame!”, Filipinas
Existe un entrañable gesto en Filipinas con el que los más jóvenes muestran su respeto a los mayores. Se llama “mano po” o “pagma mano” y es símbolo de humildad y de gratitud, con el que se busca la bendición de los mayores. Los jóvenes toman la mano de una persona mayor y la colocan suavemente en su frente, generalmente al saludar.
“Mi nombre en azul o negro, por favor”, Corea del Sur
Escribir el nombre de una persona viva con tinta roja en Corea del Sur es un mal augurio y una falta de respeto que pocos perdonarán. Tradicionalmente la tinta roja se utilizaba para escribir los nombres de las personas fallecidas en documentos funerarios oficiales para proteger el alma del difunto. Al escribir un nombre, elige: azul o negro. Nunca rojo.
Decálogo del viajero curioso: disfruta y respeta
- Investiga antes de viajar: Conocer las costumbres locales te ayudará a comprender y respetar las tradiciones que presenciarás.
- Participa con respeto: Si te invitan a una celebración, únete con una mente abierta y sigue las indicaciones de los anfitriones.
- Pregunta y aprende, pero siempre sin molestar: Mostrar interés genuino por las tradiciones locales es una forma de honrar la cultura que te acoge.
- Nunca juzgues las costumbres de los demás Lo que puede parecerte extraño tiene un profundo significado para otros. Mantén una actitud de respeto y curiosidad.
- Atesora recuerdos, no solo fotos: Vive el momento, olvida la cámara y el móvil y zambúllete en una experiencia plena. Crea recuerdos inolvidables más allá de las imágenes.
- Apoya a la comunidad local: Compra telas bordadas, figuras de barro y otros elementos de artesanía y productos locales para contribuir a la economía de la zona.
- Sé consciente de tu impacto: Participa en la vida de la localidad que visitas, pero no alteres ni perjudiques las tradiciones o el entorno.
- Comparte tus experiencias con sensibilidad: Al contar tus vivencias, hazlo con respeto. Nunca ridiculices las costumbres ajenas.
- Adáptate al lugar que visitas: Tu ropa y tu comportamiento debe adaptarse a las normas culturales de cada lugar que visites.
- Conviértete en un embajador o embajadora cultural: Lleva contigo siempre las lecciones aprendidas en tus viajes y compártelas para fomentar la comprensión intercultural.