Viajar no siempre es fácil. Uno de los mayores placeres de la vida, en ocasiones se nos complica. Hay tiempos de espera, a veces no entendemos lo que nos quieren decir, la improvisación nos despista y una sensación de incomodidad nos invade. ¡Buenas noticias! Estás donde tienes que estar y como tienes que estar. Tu yo lucha para adaptarse al medio y esa batalla que estás librando es natural.
Young Yun Kim, profesora de Comunicación Intercultural de la Universidad de Oklahoma, es una de las máximas autoridades en el tema. Ella ha estudiado a fondo lo que ha denominado “proceso dinámico de desaprendizaje y aprendizaje”. Su “Teoría de la Adaptación Transcultural” es todo un clásico que considera el estrés de “estar fuera de lugar” como el motor que nos mueve para adaptarnos.
Según los estudios de Yun Kim, la adaptación a nuevos lugares y gentes no es un camino lineal y feliz sino algo así como “encogernos y estirarnos” en tres pasos: estrés, adaptación y crecimiento.
Para encajar en un nuevo entorno cultural debemos perder un poco de nuestra propia identidad. Es “desaprender” cómo se hace en mi casa para incorporar muchas novedades. En este proceso siempre salimos ganando: estamos liberando espacio en nuestro yo para dejar sitio a nuevos códigos de comportamiento. El resultado de los malentendidos en un viaje, de las situaciones más complicadas, nos ayuda a crecer, nos mejora siempre.
Tips para adaptarnos antes [y mucho mejor]
El objetivo es sentirnos algo “lugareños” o más académicamente, alcanzar cierta identidad intercultural. Para que este proceso sea rápido y no muramos en el intento, la teoría de Kim propone algunas claves para nuestro próximo viaje:
Host Communication -o charla con los ‘locales’- Más allá del turismo convencional, de las visitas tradicionales, esta profesora propone entablar conversación con los vecinos, con los dependientes de las tiendas, con los guías del destino… Reconfigurar nuestro cerebro es más sencillo cuanto más interactuemos en nuestro viaje.
Devora medios locales, dejarás de sentirte una persona extraña si te olvidas de tus redes sociales y de tus medios de comunicación y te dedicas a ver su tele o a escuchar su radio. Olvídate de la Wi-Fi y abraza los cafelitos con tertulia de antaño. Los expertos afirman que esta inmersión rápida “te ayuda a entender el ruido de fondo de cada cultura: te da contexto”.
La hora de desempolvar la resiliencia XL Existen entornos y culturas donde te resultará más sencillo sentirte como en casa. Otros están demasiado lejos de nuestros estereotipos. En estos casos, la profesora de Comunicación Intercultural Kim habla de un factor esencial: la resiliencia. Sólo nuestra capacidad de mantener la calma acelerará la adaptación.
No me frustro, crezco Te sientes extraño, extraña; no pegas ni entiendes, estás fuera de lugar, a mil kilómetros de tu realidad, te pasan cosas y no siempre buenas… Abraza esa frustración porque estás en la fase de estrés. Según Kim, el paso siguiente es la adaptación y el crecimiento es inminente. Disfruta de los contratiempos y atesoralos para el resto de tu vida.
Disfruta sin juzgar Tal vez no entiendas todo lo que sucede a tu alrededor. Puede que las costumbres del lugar que estás visitando te resulten ajenas y nadie sea capaz de explicarlas. Cuanta más información tengas de tu destino antes de partir, más comprenderás tu alrededor. No digas “esto es muy extraño”, pregúntate “qué es esto y qué función cumple”.